Cómo garantizar el futuro de la movilidad conectada: seis prácticas esenciales recomendadas para la gestión de flotas y de las operaciones de alquiler/leasing basadas en datos

17 de abril de 2017 — Dirk Schlimm, EVP and Damian Kraemer, Legal Counsel



El transporte y la movilidad moderna sin el uso de datos no son posibles. Aunque puede parecer un concepto novedoso para los consumidores, la idea de «vehículo conectado» está avanzando con rapidez. De hecho, la gestión de flotas comerciales, así como las operaciones de alquiler y leasing de vehículos basada en datos, son prácticas muy habituales. Hay millones de vehículos conectados en funcionamiento por todo el mundo, entre los que se incluyen las grandes flotas, los vehículos de servicios gubernamentales y las flotas de tamaño mediano y pequeño. En el ámbito comercial, el vehículo conectado es una realidad. De hecho, las empresas y los gobiernos no podrían operar sin ellos.

Sin embargo, el acceso a los datos sobre movilidad no es algo que debamos dar por sentado. Este acceso se enfrenta a una serie de amenazas, que incluye desde los ataques de cibercriminales hasta las restricciones de datos relacionadas con intereses comerciales. Es importante que todos aquellos que dependan de los datos sobre movilidad comprendan el carácter esencial del acceso a esta información, sean conscientes de las amenazas y desarrollen estrategias para garantizar el acceso a los datos en un mundo conectado.

Para que la movilidad conectada sea una realidad dentro del sector del transporte, que se caracteriza por ser muy diverso, va a ser necesario contar con creatividad, competencia y colaboración. Sin duda, este va a ser un diálogo esencial. Para ser eficaz en un mundo lleno de nuevos intereses competitivos, modelos de negocio y oportunidades de innovación, resulta clave contar con una estrategia, propósito e intereses claros.

Como expertos y socios en el ámbito de la movilidad conectada, hemos establecido los que creemos que son los principios básicos e imperativos estratégicos para nuestro universo de clientes y socios, con el fin de garantizar su competitividad de cara al futuro.

A. Principios

El acceso a los datos es esencial

El acceso a los datos generados por el vehículo es un requisito de negocio esencial para todas las flotas comerciales, así como para las empresas de gestión de flotas, leasing y alquiler de vehículos. Permite contar con una serie de funciones empresariales clave y es esencial para garantizar y mantener la competitividad a largo plazo. El catálogo de casos de uso incluiría:



En el futuro, el acceso a los datos generados por los vehículos va a ser más importante que nunca para garantizar la seguridad, la competitividad y la innovación, lo que incluye la conexión a una serie de servicios B2B y financieros, a la infraestructura de las ciudades inteligentes y la innovación en nuevas estrategias de movilidad, tales como el uso compartido de los vehículos.

Los propietarios de los vehículos son dueños de los datos operativos del vehículo

Aunque la propiedad de la información es un tema que ha dado lugar a un amplio debate, la postura más coherente con la legislación existente establece que los datos generados por los vehículos pertenecen al propietario u operador de estos. Esto es particularmente obvio en todo lo relacionado con los datos relativos al funcionamiento, rendimiento y mantenimiento del vehículo. Dichos datos se encuentran en el ámbito legítimo de un operador o propietario de vehículos que desea gestionar, mantener, medir y utilizar, en general y de forma diligente, sus vehículos y flota de la forma más eficiente posible.

La legislación sobre sistemas de registro de datos (EDR, siglas en inglés de Event Data Recorders) establece un valioso precedente legal a la hora de asignar la propiedad de los datos operativos al dueño del vehículo. Los EDR se introdujeron por primera vez para la supervisión del despliegue del airbag y han evolucionado de forma gradual hasta convertirse en dispositivos similares a las cajas negras de los aviones, que registran información sobre las funciones del vehículo en el momento de un accidente. En la actualidad, los EDR son obligatorios en todos los vehículos nuevos que se venden en Estados Unidos y se utilizan para registrar datos como la velocidad, la aceleración, el frenado y el estado de los cinturones, así como información sobre los airbag antes y después de un accidente. Mediante la Ley de protección de la privacidad del conductor del año 2015, el Congreso de los Estados Unidos estableció que esta información pertenece al propietario o arrendatario del vehículo. Asimismo, en un documento elaborado por la Comisión Europea en 2014, se llegó a la conclusión de que la legislación de Estados Unidos en materia de EDR proporciona el enfoque adecuado y se indicó que el propietario más probable de los datos del sistema de registro en Europa es el dueño del vehículo. Gran parte de la información recopilada por un EDR antes y después de un accidente es muy similar a los datos telemáticos generados por un vehículo (que tienen un carácter más amplio).

Esto no quiere decir que toda la información relacionada con el vehículo o almacenada en este pertenezca de forma automática al propietario: por ejemplo, un fabricante o productos de accesorios y piezas de repuesto es propietario de los secretos comerciales relativos a sus tecnologías, software y métodos empresariales. Los propietarios de los vehículos pueden llegar a cabo operaciones de ingeniería inversa en ciertas circunstancias, tales como las recogidas en la nueva legislación sobre secretos comerciales de la UE. Sin embargo, cualquier dato generado por los vehículos (por ejemplo, la información que se genera durante el uso de estos) pertenece al operador o propietario y no al fabricante.

El fabricante de vehículos debe disponer de acceso a los datos en materia de ingeniería y de tecnología exclusiva con el fin de que este puede hacer frente a los riesgos en materia de seguridad y mejorar sus productos. Los operadores y propietarios de vehículos deben reconocer estas necesidades legítimas por parte de los fabricantes y proveedores de servicio a la hora de acceder a ciertos conjuntos de datos, con el fin de que puedan proporcionar servicios u otros elementos de valor añadidos. Sin embargo, son los operadores y propietarios de los vehículos (y no los fabricantes ni los proveedores de servicios) quienes deben decidir si quieren contar con este tipo de servicios y uso compartido de datos asociados, así como decidir sobre los participantes en estos procesos. El fabricante original del vehículo no puede tener voz al respecto, del mismo modo que el fabricante de un PC o smartphone no puede acceder a los datos de los consumidores que utilizan estos dispositivos (excepto si estos lo solicitan o contando con su permiso expreso).

Obviamente, los operadores y propietarios de los vehículos pueden ceder, de forma contractual y dentro de una selección de marcas y modelos, el control sobre los datos de los vehículos a los fabricantes de estos. Sin embargo, si lo hacen, van a perder la capacidad de seleccionar servicios, piezas y accesorios de terceros, al mismo tiempo que van a depender de las mejoras en materia de seguridad, actualizaciones, servicios y piezas del fabricante del vehículo. Es posible que algunos fabricantes de vehículo lleguen a ofrecerle vehículos de forma gratuita o con un precio muy reducido a cambio de controlar los datos del vehículo y de unos ingresos garantizados asociados a las actualizaciones, mejoras y los servicios (modelo de navaja vs. cuchilla de afeitar). Sin embargo, los propietarios y operadores de vehículos deberían recibir una compensación por una pérdida de control de este tipo, así como no cederlo sin antes estudiar a fondo todas las implicaciones y consecuencias de una decisión de este tipo.

La interoperabilidad garantiza el acceso a los datos

La interoperabilidad es un elemento clave en la era de la movilidad inteligente y la economía digital. Las plataformas abiertas compatibles con todas las marcas de vehículos permiten que las empresas puedan elegir estos en función de su adecuación a una tarea o necesidad empresarial y no según su compatibilidad con un software concreto.

En la actualidad, la interoperabilidad de los datos telemáticos es posible gracias al puerto OBD. Desarrollado originalmente para medir los datos sobre emisiones, el puerto OBD se ha convertido en el conector de datos elegido por las flotas de alto rendimiento que siguen las prácticas recomendadas del sector. El uso del puerto OBD para las conexiones de datos de las flotas, lo que incluye el diagnóstico de motores y la obtención de una amplia cantidad de información sobre el vehículo, es una práctica estándar y está contemplada en varias normas internacionales sobre automoción y del sector que pretenden garantizar la seguridad y fiabilidad de su uso. De hecho, se espera que el puerto OBD como enlace de datos se convierta en una característica de vehículo en aquellos de tipo comercial, gubernamental y alquilados como elemento básico para el desarrollo de programas de cumplimiento normativo en materia de seguridad vial, tales como los relacionados con el número de horas de servicio o conducción. Asimismo, la exactitud de los datos obtenidos mediante OBD ha sido certificada para su uso en programas fiscales de entidades gubernamentales.

Aunque hay quien ha solicitado que se limite el uso del OBD como conector de datos o incluso que se elimine, es importante tener en cuenta que, en la actualidad, no existe ninguna alternativa viable para el acceso independiente, de alta calidad y sin restricciones a los datos. En lugar de desarrollar un nuevo conector incompatible y diferente para cada fabricante, se debería trabajar en mejorar la solidez del puerto OBD existente, que, en este campo, presenta algunas lagunas. Al considerar esquemas alternativos, es necesario prestar atención a quién administra o restringe el flujo de datos, así como si los intereses comerciales son compatibles con la existencia de datos verificables e independientes, así como con la rendición de cuentas.   

La seguridad es la base del acceso a los datos y de la movilidad conectada

La ciberseguridad es un requisito clave a la hora de acceder a los datos de un vehículo, así como para el futuro de los vehículos conectados. Las autoridades gubernamentales han advertido con mitos de los peligros asociados al pirateo de vehículos y a la filtración de datos. La movilidad basada en datos no es posible si no se dispone de las medidas de seguridad adecuadas.

Por ese motivo, a lo largo de los años se han realizado grandes esfuerzos para mejorar la ciberseguridad de la tecnología telemática. El resultado ha sido el desarrollo de sistemas que utilizan un enfoque de «seguridad por diseño». En la actualidad, ya existen directrices avanzadas en materia de ciberseguridad para plataformas telemáticas abiertas y tanto los miembros del sector de la automoción como los organismos reguladores de todo el mundo (SAE, ISO, ASAM, IEEE, etc.) trabajan continuamente para mejorarlas.

La seguridad es el aspecto más importante para garantizar un acceso a los datos fiable y permitir que el diálogo sobre la seguridad siga teniendo la importancia que debe. Sin embargo, la seguridad no debería convertirse en un instrumento para impedir el acceso a la información y crear una economía de datos controlada (o incluso un monopolio). Al igual que sucede con los PC, las características de seguridad de los OEM no siempre han sido las más fiables y los operadores y propietarios de vehículos deberían tener el derecho y la opción de recurrir a los servicios, accesorios, piezas y opciones de seguridad de terceros que consideren más adecuados en función de sus necesidades.

Las soluciones de movilidad deben tener en cuenta la privacidad del conductor

Independientemente de quién sea el propietario de los datos sobre el vehículo y la flota, la privacidad de los conductores debe tenerse en cuenta en cualquier escenario de uso de esta información. Mientras que en el ámbito de los consumidores lo más habitual va a ser que el conductor sea también el propietario o arrendatario del vehículo, en un contexto comercial o gubernamental la propiedad del vehículo probablemente será del empleador del conductor y este será utilizado con fines empresariales. También es necesario que un vehículo empresarial tenga un uso privado.

Los propietarios en el ámbito comercial y gubernamental deben desarrollar políticas de privacidad que cumplan lo dispuesto en la normativa aplicable y en las guías de prácticas recomendadas. Actuar de forma proactiva en lo relacionado con la privacidad, así como seguir un enfoque razonable y responsable que vaya más allá de los mínimos legales establecidos va a facilitar los procesos de implementación en el largo plazo, ya que los sistemas de datos telemáticos benefician a los conductores gracias a la reducción del número de accidentes y víctimas.  

Al elegir una solución telemática, los administradores de flotas deben determinar si la solución cuenta con características de seguridad (y su ámbito), tales como (1) configuración individualizada de privilegios de acceso, (2) posibilidad de que los propietarios de los vehículos controlen si los distribuidores y fabricantes pueden acceder a los datos, (3) permitir que los administradores puedan identificar los vehículos sin hacer referencia a los nombres de los conductores y (4) medidas de seguridad organizativas y técnicas publicadas de forma transparente, completa e integral, con el fin de garantizar que el responsable de procesar los datos va a proteger la seguridad y los intereses del administrador de la flota.

B. Prácticas recomendadas

A partir de los principios anteriores, a continuación detallamos una serie de prácticas recomendadas para flotas y empresas de gestión de flotas, leasing y alquiler de vehículos, con el fin de garantizar un acceso seguro y abierto a datos de alta calidad y fiables, tanto en la actualidad como en el futuro.

  1. Sea consciente de la importancia de los datos. La actividad de su negocio depende de la información, tanto en la actualidad como en el futuro. De hecho, es posible que experimente grandes dificultades si pierde la capacidad de acceder a los datos de los vehículos o de procesar la información asociada a diferentes marcas y plataformas mediante las soluciones telemáticas de su elección.
  2. Deje claro quién es el dueño de los datos. Exprese con claridad sus expectativas de ser el propietario de los datos operativos del vehículo. Si es necesario, confírmelo de forma contractual con el fabricante de este.
  3. Adquiera vehículos que dispongan de puertos OBD abiertos. Compre únicamente aquellos vehículos que le permitan acceder a los datos de forma abierta e independiente a través del puerto OBD. No utilice vehículos con los puertos de acceso apagados o desconectados, ya que esto podría obligarle a tener que utilizar sistemas de una marca en concreto que no sea interoperable con su flota o dejarle a merced de los OEM a la hora de actualizar o mejorar sistemas desfasados, tanto en términos económicos como de tiempo.
  4. Elija una plataforma de calidad. Seleccione una plataforma de acceso a los datos que se adapte a sus necesidades en materia de disponibilidad, variedad y calidad de datos. Manifiesta su clara preferencia por plataformas que permiten el uso de flotas combinadas.
  5. No se arriesgue en materia de seguridad. Actúe con diligencia a la hora de determinar la seguridad de su plataforma de acceso a datos y asegúrese de que está actualizada. Desarrolle su propio programa de seguridad de datos y elija las mejores soluciones de seguridad de su categoría para los vehículos, la telemática, los servicios y las piezas.
  6. Tenga en cuenta la privacidad del conductor. Adopte políticas de privacidad que minimicen y tengan en cuenta los datos personales de los conductores, así como que sean compatibles con sus necesidades de negocio.

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